10 de julio de 2018

Henrique Faria Buenos Aires presenta las muestras "Unku: Una nueva visión de lo prehispánico" de Alejandro Puente y esculturas de Noemí Gerstein


Alejandro Puente. Kamaricun, 1985. Acrílico sobre tela. 180 x 180 cm 
 
Henrique Faria Buenos Aires presenta Unku, una muestra que reúne un conjunto de obras con las que Alejandro Puente puso de manifiesto una relectura de los patrones del arte prehispánico para, en el contexto del arte moderno, desmontar los presupuestos sobre su primitivismo. Este grupo de piezas de Puente cubren un período que va de 1969 a 2000 y revela una línea de investigación constante sobre los materiales y formas constructivas del arte originario de América Latina. En Unku, que toma su nombre de una pieza emblemática de 1973, se observa en acción el concepto de Puente: plantear un desvío al canon occidental de la historia del arte.
La relación de Puente con la estética prehispánica se inició en los tempranos años 60 cuando tuvo un acercamiento directo con el amplio repertorio del arte indígena peruano. Entre la contemplación y la incertidumbre, Puente refirió una “experiencia estética profundamente estimulante” ante una serie de objetos cuya dimensión simbólica desconocía hasta entonces. En estas apropiaciones de los patrones visuales amerindios Puente anticipó el actual giro decolonial de los historiadores de arte.
 
Alejandro Puente. Angualasto, 1983. Acrílico sobre tela. 150 x 150 cm
 
La preocupación de Puente por el arte prehispánico coincidió con la expansión de los estudios arqueológicos en la región. En el texto crítico de la muestra, Cristobal Jácome-Moreno (Universidad de Texas, Austin) refiere que “Tales avances tuvieron como trasfondo acuerdos económicos trasnacionales y un activo intercambio de conocimientos entre especialistas ubicados en distintas latitudes del mundo occidental. Historiadores del arte como George Kubler y arqueólogos como Robert Heizer formaron extensos equipos de trabajo con el fin de localizar monumentos antiguos que comprobaran nuevas hipótesis acerca de las auténticas culturas madre de la sociedad contemporánea”. Las obras de Puente pueden verse como consecuencia de ese contexto histórico-científico al tiempo que cuestionan el objetivo de los descubrimientos en los sitios arqueológicos. Jácome-Moreno plantea que “Partiendo de distintos soportes artísticos, Puente introdujo la pregunta sobre cómo el potencial del arte nativo podía resurgir en una época marcada significativamente por las fuerzas de sofisticadas tecnologías de construcción, transportación a alta velocidad, expansión urbana y una alta especulación en torno al uso y propiedad del patrimonio”.
En obras como Uncu (1973), Pachacutec (1979) o Yayahuala (1978), Puente despliega los códigos reticulares presentes en diversas manifestaciones del arte indígena como los textiles, los objetos cerámicos o la arquitectura. Tanto las pinturas de Puente como los monumentos prehispánicos parten de una misma estructura geométrica pero eso no lo convierte en un esteticista de lo arcaico. Como señala Jácome-Moreno: “Puente elabora una dimensión pictórica en la cual la herramienta para dialogar con el presente contemporáneo son las profundas raíces históricas. Tal práctica simbólica ubica a Puente entre los artistas latinoamericanos que se asumieron como autores de una noción expansiva de la historia: los espacios y objetos del pasado no son parte de un momento estático. Todo lo opuesto: son un instrumento con la capacidad de enriquecer y problematizar nuestra percepción del presente”. Con este conjunto de obras, Alejandro Puente dejó claro que ningún arte que aspire a perdurar en el futuro puede ser ajeno a sus raíces. Exhibirlas es para Henrique Faria un compromiso con el arte latinoamericano de punta.
 
Alejandro Puente. Kathino, 1989. Acrílico sobre tela. 180 x 150 cm
Alejandro Puente (La Plata, 1933–Buenos Aires, 2013) estudió Teoría de la Visión con Héctor Cartier. Participó en el Grupo Sí de La Plata con pinturas de carácter gestual. Pronto reorientó su poética hacia la geometría sensible y, en 1967, presentó estructuras primarias en el marco de la Semana de Arte Avanzado, organizada por el Instituto Torcuato Di Tella. Obtuvo la Beca Guggenheim, se integró a los círculos de la vanguardia neoyorquina y participó en Information (The Museum of Modern Art, Nueva York, 1970). Tras elaborar una propuesta plástica vinculada a la cosmovisión prehispánica, desde 1971 continuó trabajando en la Argentina. En 1985 fue parte del envío a la 18ª Bienal de São Paulo, Brasil. En este período ejerció la docencia en la Escuela Superior Ernesto de la Cárcova. Obtuvo numerosos reconocimientos, entre los últimos: el Primer Premio Salón Telecom Argentina (1995), el Primer Premio Salón Banco de la Provincia de Buenos Aires (1999), el Gran Premio Salón Nacional de Pintura (2001), el Premio Konex (2002), el Premio Arlequín de Oro, Fundación Pettoruti (2002) y el Premio Rosario, Fundación Castagnino (2003). En el año 2007 realizó el mural “Homenaje al artista artesano” en el Museo de Arte Popular José Hernández. Fue declarado “Ciudadano Ilustre de la Provincia de Buenos Aires” (2008), Académico de Número en la Academia Nacional de Bellas Artes, curador del proyecto “Ojo al País” y miembro del Consejo Asesor del Museo Nacional de Bellas Artes. En homenaje a su labor docente entre marzo y mayo de 2014, el Museo de Calcos y Escultura Comparada Ernesto de la Cárcova organizó la exposición Alejandro Puente. Huellas sensibles, bajo la curaduría de Cristina Rossi. El Espacio de Arte de Fundación OSDE presentó entre mayo y julio de 2015 la muestra Alejandro Puente. Abstracción y tradición americana, comisariada por Mariana Marchesi.
Su obra está representada en importantes colecciones como Metropolitan Museum of Art (Nueva York), Museum of Modern Art (Nueva York), Dallas Museum of Art, Museo Nacional de Bellas Artes (Buenos Aires), Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), entre otras.

Noemí Gerstein. La estrella / Mago Merlín, 1960. Hierro. 110 x 45 x 23 cm
Coincidiendo con la inauguración de la muestra Unku se presenta en la Sala E (Estudio y Experimentación) una muestra de esculturas de (1908-1996), cuyo trabajo con materiales industriales renovó el lenguaje de la escultura abstracta en la Argentina. De alto poder lírico, las esculturas de Gerstein en exhibición abarcan un período de casi veinte años entre 1954 y 1975. Parte del colectivo Arte Nuevo (donde también estaban Martha Boto, Aldo Paparella y Martha Peluffo), Gerstein fue reconocida por el MoMA que adquirió una escultura suya en 1962 y la exhibió dos veces durante esa misma década. En el texto de la muestra, el crítico Claudio Iglesias afirma: “Su trabajo toma distancia del programa visual de la abstracción pura y dura y se insinúa en un dominio más lírico y evocativo cuanto más ostensible es la crudeza del material. Los tubos, de corte redondo o cuadrado, se amasijan gracias a la soldadura en formas abiertas que se tuercen como una planta bajo el dictado del viento”.
El conjunto que se exhibe se compone de piezas calidad museo de Gerstein y demuestra el carácter tremendamente original de esta artista cuyo aporte a la escultura abstracta ha sido decisivo. Con su muestra, la sala E se posiciona en Buenos Aires como un espacio de reflexión acerca de estéticas de ruptura que marcaron el rumbo del arte contemporáneo.
 
Noemí Gerstein. Imagen bélica, 1954. Hierro. 153 x 40 x 40 cm
Noemí Gerstein (Buenos Aires, 1908 - 1996). En 1934 se inicia en escultura con el maestro Alfredo Bigatti, y entre 1949 y 1950 viaja a París becada por el Gobierno francés. Allí realiza cursos en la Academia de Bellas Artes y en la Academia de la Grande Chaumiére, donde trabaja bajo la dirección del artista Ossip Zadkine (1890-1967).
Destacada por sus esculturas, fue la primera mujer nombrada Miembro de Número de la Academia Nacional de Bellas Artes (1975). Participó de numerosas muestras individuales y colectivas nacionales e internacionales. Artista invitada en exposiciones realizadas en Europa, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (1967), en la Bienal de Escultura al aire libre Middleheim (Amberes, 1970) y Bienal de Venecia (1956, 1962 y 1964).
Sus obras forman parte de importantes colecciones, entre las que destacan Museum of Modern Art (Nueva York), Museo Nacional de Arte Moderno (París), Museo de Artes Plásticas de Jerusalén, Museo de Bellas Artes (Lima), Museo Nacional de Bellas Artes (Buenos Aires), Centro de Artes Visuales del Instituto Di Tella, entre otras.

Diego Perrotta presenta “Eran serpientes y no palabras las que salían de su boca” en el Museo Casa Carnacini


"La noche del Dragón", 2015, acrílico sobre tela 200 x 150 cm
Del 7 de julio al 17 de agosto de 2018, de martes a viernes de 10 a 20 hs. y sábados de 16 a 20 hs. se exhibe en el Museo Casa Carnacini -ubicado en Calle 110 (Pueyrredón) Nº 2720, Villa Ballester)- “Eran serpientes y no palabras las que salían de su boca” de Diego Perrotta.
 
"El devorador", 2018, acuarela sobre papel, 185 x 26 cm
 
“La exposición reúne una selección de mi trabajo de estos últimos tres años. En ella se expondrán pinturas, acuarelas, dibujos y grabados. Las series de obras desnudan mis obsesiones temáticas, como la muerte, la religiosidad, el sexo, el barroco urbano, el imaginario mágico latinoamericano y los estados alquímicos e indagan aspectos místicos y esotéricos. De alguna manera, mi obra tiende a conversar, tiene un clima narrativo, una mezcla de aromas a relatos y cuentos. El Matasiete, justiciero y defensor del pueblo, acechado por la muerte y las serpientes, El devorador de hombres y El Diablo, son figuras icónicas, representativas del mal, que esperan el momento justo para atacar, generan una encrucijada y ejercen sus oficios implacables sobre nuestra sociedad.” explica el artista.
 
"El encantador", 2016, tinta sobre papel, 52 x 38 cm
Por su parte, Luz Marchio, escribe: “El calor de la tierra. Se tarda años en llegar allí. Se necesita tiempo acumulado de plegarias para tocar el calor de la tierra con un solo gesto. En ese lugar, donde no hay sol ni noche y la cronología de los cuerpos anula el tiempo de los que respiran, los sueños guarecen los ritos del pueblo. En los confines de los cantos, cada elemento es un nombre que espera ser pronunciado con justicia; un dios trae una manera de resolver el mundo, trae una dosis de sí al mundo para que la realidad sea una señal de promesa. Se dice que en el calor de la tierra somos santos y demonios para adorar y ser adorados. Diego Perrotta lo sabe, por eso, insiste. El barroco urbano, la violencia callejera, la cábala y el azar; el credo que profesan los dioses, las vejaciones y - por qué no- la esperanza por encima de todo, guardan aquello que late con deseos de vida y de muerte. La religión, el sexo, lo mágico, la imaginería popular tejen así un relato en complicidad con el bien y el mal.”


8 de julio de 2018

“Cuadro a Cuadro, 101 años de animación argentina” en el Museo del Cine


El Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken continúa la temporada 2018 con la exposición “Cuadro a Cuadro, 101 años de animación argentina”, cuya inauguración es el próximo 10 de julio a las 18.30 hs en Caffarena 51, La Boca. 
La muestra presenta por primera vez en la Argentina la historia integral de la animación argentina desde sus inicios hasta la actualidad y asimismo presenta en sociedad dos dibujos que Walt Disney regaló en su paso por la Argentina y que se integraron hace escasos meses al patrimonio de esta institución.

En noviembre de 1917 se estrenó en el cine Select Suipacha, El apóstol, primer largometraje animado del mundo, realizado por Quirino Cristiani, Diógenes Taborda y Andrés Ducaud para Cinematografía Valle. Hace unos años Juan Pablo Zaramella estrenaba Viaje a marte, uno de los films animados más notables realizados en nuestro país. La originalidad y reconocimiento de sus obras los une, casi un siglo los separa. Entre uno y otro surgieron films como Patoruzito, Manuelita o Metegol, que ya forman parte de nuestra memoria colectiva, muchos más merecen conocerse, como la extraordinaria obra de Luís Bras.

El primer largometraje animado del mundo fue argentino, se llamó El apóstol (1917), y si bien casi nada de su autor Quirino Cristiani se conserva hasta nuestros días, en apenas unos cortos realizados para el noticiero Film Revista Valle y el film El mono relojero de 1938, puede verse su talento. La labor de Cristiani con la animación y la sátira política permitió a través del tiempo que otros dibujantes como Ramón Columba, Landrú y Siulnas también utilizaran la animación cinematográfica para satirizar la realidad. Otro hito olvidado es la productora de animación CINEPA que en los años cuarenta se concentró en la realización y distribución de documentales en paso reducido (16mm), para escuelas, instituciones y hogares. 

En 1942 el estreno del cortometraje Upa en apuros junto con uno de los mayores films del cine argentino, La guerra gaucha, de Artistas Argentinos Asociados, marcó un punto de inflexión. Pero indudablemente Manuel García Ferré, conquistó a grandes y chicos de varias generaciones. Sus creaciones forman parte de la cultura popular. La televisión fue el marco para que Anteojito y Antifaz pasaran de la publicidad a una revista capaz de competir con Billiken y después a varios largometrajes. El primero de ellos, Las aventuras de Hijitus, fue un éxito con su creatividad fresca y personajes queribles. Todos sus films convocaron al público infantil como nadie lo había hecho y sólo muchos años después, Manuelita, a partir de la canción de María Elena Walsh, fue un éxito de magnitud comparable y también se desarrolló el cine de animación mainstream: Dibu, Mercano el Marciano, y la producción de dos o tres largos por año. El boom de los primeros años del siglo XXI tuvo un punto culminante con Metegol.

Argentina tuvo al menos dos realizadores de cine animado experimental que lograron obras trascendentes: Luís Bras y Víctor Iturralde. De distintos modos ambos continuaron la tradición inaugurada por el canadiense Norman McLaren a quien conocieron. El cine de Bras, realizado mayormente en 16 mm y super 8 mm resulta un ejemplo notable de arte puro, abstracto y efímero. El presente ve a muchos realizadores, creando ilusión de movimiento de muchas maneras. Y a talentos argentinos requeridos desde distintas partes del mundo. Juan Pablo Zaramella sorprende con su variedad de técnicas, que van desde la pixelation de Luminaris a los muñecos de Viaje a Marte y el diseño de videogames es otro talento argentino de exportación. Es tiempo de sus múltiples técnicas en cruce. Stop motion, 3D, 2D, plastilina, arena etc. Hay muchas formas de hacer dibujos animados. La historia sigue sorprendiéndonos.

La exposición podrá visitare de lunes a viernes de 11 a 18 hs. y sábados, domingos feriados de 10 a 19 hs. (martes cerrado).

5 de julio de 2018

"#Links. Colección Sívori". Una vasta selección de obras de la colección se exhibe, junto a materialidades diversas, bajo el concepto de “hipervínculo”


El Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires presenta la exposición "#Links. Colección Sívori", que se inaugura el sábado 7 de julio a las 12 hs. en la sede del Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, Av. Infanta Isabel 555, frente al Rosedal.
 
Marcia Schwartz. El entorno, 2014, técnica mixta
"#Links. Colección Sívori"  propone una navegación analógica de imágenes y materialidades diversas en la que conviven más de 50 obras del patrimonio del Museo Sívori, material gráfico y autobiográfico de artistas, catálogos, recortes periodísticos, impresos originales del fondo documental y del archivo del museo, fotografías, revistas, acervo bibliográfico, afiches, películas y objetos cotidianos. La muestra estará acompañada de diversas actividades para público de todas las edades.

Organizada por integrantes del equipo curatorial del Sívori, seis obras de la colección realizadas por artistas contemporáneos arrojan posibles derivas y vínculos, linkeando con otras piezas patrimoniales producidas entre el siglo XIX y nuestros días.
 
Miguel Ángel Bengochea. Escena del parque, 2000, óleo sobre tela
 
De este modo, la exposición se organiza en torno a seis nodos representados por las siguientes piezas: El entorno (2014), técnica mixta de Marcia Schvartz; Cabezas (1997), xilografía iluminada de Eduardo Iglesias Brickles; El Pibe Cabeza (1994), políptico, óleo s/tela de Jorge Pietra; Magnético azul (2008), chapa policromada de Carola Zech; El emigrante (1995), heliografía sobre valija de Graciela Sacco, y La certeza y la duda (2005), telar horizontal de Betsabé Cisneros.

"Al plantear esta idea se pone en juego la existencia de una performatividad de imágenes, objetos, y afecciones que actúan por, desde y entre las colecciones. Se escenifican saberes, compromisos, deseos y posiciones que se cuelan en el museo. Los pensamientos migran de un lugar a otro al recorrer los objetos que se presentan en las salas; las imágenes pierden y recuperan su historia material al lado de las obras, conviven con otras; unas se vuelven contingentes, inestables; otras crecen y se viralizan.
 
Carmelo Arden Quin. Sin título, 2003, técnica mixta sobre madera
Es frecuente que objetos e imágenes provenientes de una esfera material cotidiana se reúnan con aquellos documentos que sólo pertenecen y circulan en el ámbito privado del museo. Esta intrusiones fronterizas y materiales que median entre lo público y lo privado descolonializan e interpelan las imágenes canonizadas del museo y su colección, subjetivando lo que vemos y la manera en que lo vemos. Este ejercicio nos permite desencriptar las obras, descentrarlas de una única lectura y re-interpretarlas nuevamente. No se trata de olvidar su historia sino de actualizarlas en el presente.

Si la contemporaneidad se lee desde la contemporalidad informada por las redes, las comunidades virtuales y los hipervínculos rizomáticos, las colecciones patrimoniales que albergan nuestros museos podrían plantearse desde sus prácticas curatoriales en forma coral, transversal, sugiriendo al público un modo de criticalidad y discursividad polifónica. En otras palabras, coleccionar, como planteaba el filósofo Walter Benjamin, es de cierta forma imaginar constelaciones o ideas-pensamiento ancladas en la memoria, en la que cada espectador propone su propio camino y lectura proyectándolas hacia el porvenir.
 
Lucio Fontana. Hombre del Delta, 1943, bronce
En ese recorrido de la exhibición Links. Colección Sívori surgen preguntas: ¿cómo se relaciona un/a artista con una colección?, ¿qué hace un curador/a cuando organiza las obras de una colección?, ¿qué hace que una imagen nos lleve a otra?, ¿qué observa un/a espectador/a cuando mira una obra en un presente mediado por redes?, ¿qué tipo de vínculos establecen unas con otras? Las posibilidades son múltiples, al igual que las conexiones que se establecen para organizar las respuestas. Desde diversos modelos epistémicos, uno de ellos, sustentado en una perspectiva canónica y disciplinar, nos indica que curar una exposición comprende y establece una organización, sea cronológica, temática o por escuelas, que jerarquiza modalidades técnicas posicionando la trayectoria de un/a artista o los desafíos planteados en sus contextos de producción, lugar y legitimación en el campo del arte.

Si, en cambio, hiciéramos el ejercicio de otorgar visualidad a la misma colección desde una curaduría pedagógica, el objetivo seguramente destacaría y contemplaría otros objetos de análisis para presentar al espectador que visita el museo. Actividades participativas, programas alternativos de enseñanza para la inclusión del arte o materiales didácticos y tecnologías audiovisuales aplicadas en poblaciones escolares de diversas edades diseñadas específicamente para las propias comunidades de pertenencia serían, sin duda –junto con los/as artistas–, los protagonistas de la exposición.
 
Emilio Renart. Autorretrato, 1980, acrílico sobre papel
Exhibir en los museos y gestionar sus colecciones es una tarea que responde a las culturas de lo curatorial y, en cuanto tales, el abordaje es de tipo antropológico, pues responde a una diversidad de experiencias que conforman al arte argentino y las formas rituales que lo anteceden. Es por ello que nuestra tarea en el Museo Sívori consiste en descifrar esos modos de expresión junto a la comunidad, interpretarlos, exhibirlos y linkearlos con y para otra/os." Teresa Riccardi, directora del  Museo Eduardo Sívori.

4 de julio de 2018

Abrió Céfiro.Un nuevo espacio de arte en el Distrito Tecnológico, en Parque Patricios


Céfiro, el nuevo espacio ubicado en Patagones 2740 del barrio Parque Patricios, abrió sus puertas con la inauguración de la muestra colectiva "Recorridos cotidianos" 
Ubicado en el Distrito Tecnológico, Céfiro está ubicado en la planta baja del edificio de CTL Information Technology, empresa IT, que forma parte de dicho distrito.
 
"Recorridos cotidianos" –la exposición inaugural del espacio- consiste en un conjunto de obras de diez artistas visuales contemporáneos: Alicia Díaz Rinaldi, Eugenia Soma, Guillermo Benavidez, Guillermo Mac Loughlin, Héctor Destéfanis, Leo Vinci, Leonardo Gotleyb, Marina Dogliotti, Víctor Fernández y Bárbara Braguinsky, siendo esta última curadora de la muestra. Entre las piezas exhibidas se incluyen pinturas, dibujos, grabados y esculturas que ocupan espacios de exposición del edificio, brindado así un recorrido arquitectónico.
 
Obras de Alicia Díaz Rinaldi 
 
La selección de los artistas se realizó en conjunto entre Céfiro, el Distrito Tecnológico y el Distrito de las Artes, en sintonía con el espíritu del proyecto que busca, entre otros objetivos, promover la integración entre los diversos distritos ubicados en la zona sur de la ciudad: Tecnológico y de las Artes. La mayoría de los artistas seleccionados forman parte de este último.
 
"La mesa de los pintores", óleo sobre tela de Victor Fernández
El origen de este proyecto se remonta a la búsqueda de la identidad del Distrito Tecnológico, de la ciudad de Buenos Aires, como un centro de emprendimiento, desarrollo, innovación y conocimiento que alberga empresas de tecnologías. En este proceso, la empresa CTL Information Technology se propone lanzar un espacio que promueva la sinergia entre las partes que lo conforman: empresarios, empleados, universidades, organismos gubernamentales y no gubernamentales, comercios, vecinos, entre otros.
Así nace Céfiro: para promover y conectar. Este nuevo espacio de arte, planteado como un ámbito de integración entre la cultura empresarial y la escena artística y social, ofrece una programación atractiva y contemporánea para el público del Distrito Tecnológico y que se hace expansiva a toda la Ciudad.

Escultura de Marina Dogliotti
Recorridos cotidianos por Bárbara Braguinsky
"En la mitología griega Céfiro era el dios del viento, fructificador mensajero.  En su viaje llevaba un anuncio secreto. Señales cuya vibración, mezclada con las historias y  pensamientos, sólo eran comprendidas por las percepciones. Céfiro abre sus puertas con los brazos extendidos de diez artistas. Cada uno, elegido y elector. Cada uno, cara única de un dado que conforman ese poliedro de juegos misteriosos que, en su rodar, nos cuentan historias y senderos caminados. En ese remolino nos muestra la cara del joven que lanza sus alas al mundo y deja el nido. La cara de la mujer, de la tierra y su cosecha, de la luna, de lo sagrado y lo prófano. 

Obras de Eugenia Soma  y Guillermo Mac Loughlin
 
La cara de Argentina. El gran secreto que transporta en esa ráfaga en la que Céfiro se desplaza, se diluye, transmuta y renace, es la travesía del artista. El ciclo de la vida. Céfiro nos llegó, como un fuerte viento, que atravesará los espacios más profundos del oficio artístico. Quien pase, podrá transitar este vuelo y dejarse llevar por la materia y el frío objeto transformado en pregunta, por la ternura del color en su máxima saturación y las pasiones, por el dolor, la ciudad y sus estructuras de líneas infinitas. Siempre integrado e integrante de la Ciudad, su historia e identidad. Un recorrido cotidiano, digno de disfrutar."

La exhibición se puede visitar hasta el 16 de agosto, de lunes a viernes de 10 a 17 horas, en Patagones 2740, Parque Patricios, Buenos Aires, Argentina.

El viernes inauguran dos muestras de artes visuales en el Cultural San Martín


El viernes 6 de julio se inauguran las muestras de Thais Zumblick y Julio Hilger, ambos artistas seleccionados en la convocatoria abierta de artes visuales 2018 de el Cultural San Martín.

Julio Hilger presenta “Persa, Ragdoll, Exótico, Azul ruso, Bombay, Balines, La Perm, bosque de Noruega, Van Turco, Habana Brown, Ragamuffin...”
Julio es un artista que aborda el objeto, el dibujo y la performance atravesando su interés por la exploración de la materia, el ensamble, lo precario, la compulsión, acumulación y lo deforme-desencajado. En esta oportunidad presenta un gran lienzo intervenido con carbonilla que se podrá apreciar en el entresuelo del Cultural San Martín.

Thais Zumblick estará en el hall de la sala AB con la serie "Rococando" que reúne 24 liezos de collage digital y óleo sobre canvas.
Este trabajo es una intervención a las pinturas del rococó con figuras superpuestas, algunas cargadas con texturas y otras diluidas en este mismo decorado. Surgen cómo fantasmas del pasado del arte que sin ojos miran estáticos ilusiones de lo que fueron, devinieron y quedaron en este laberinto referencial que es el arte contemporáneo.

Ambas muestra se puede visitar de martes a domingos de 15 a 21 horas con entrada libre y gratuita hasta el 26 de julio de 2018 en el Cultural San Martín, Sarmiento 1551, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Jorge Diciervo expone en galería Rubbers


Si el arte es una ventana para las emociones, la obra pictórica de Jorge Diciervo es la vidriera de su propia sensibilidad, la cual, a su vez, despierta infinitos estímulos en quienes la observan.
 

Buena oportunidad para comprobarlo se dará entre el jueves 5 de julio y el sábado 4 de agosto cuando el artista exponga “Dedicada Contemplación" en la galería Rubbers (Av. Alvear 1640, PB - CABA), una muestra que reúne una docena de cuadros actuales realizados en acrílico sobre tela y dibujos emblemáticos de perfiles realizados en 1984 que Diciervo nunca mostró al público.

 En cada trazo, Diciervo da cuenta de una incesante búsqueda de equilibrios geométricos y sentimentales que pretenden, y logran, imprimir nostalgias, angustias e incertidumbres que son, de todos modos, compensadas con colores vivos y vibrantes.

Es reflejo de la sabiduría artística de un hacedor que, décadas atrás, supo ganar una importante beca, otorgada por el Fondo Nacional de las Artes, que lo llevó a Italia para afilar su lápiz ya que, por entonces, sólo dibujaba. Veletri, el pueblo en el que durante casi nueve meses dio a luz una nueva etapa como pintor, significó un punto de inflexión en su carrera.
 
"Ocrelandia", 2016/17
 
Aquella experiencia, sin embargo, está plagada de contraposiciones. Porque mientras alumbraba un nuevo destino y lo inundaba la motivación que suelen despertar las promesas de un futuro plástico exquisito, también lo impactaba una soledad concurrida. La misma que hoy parecen manifestar el fondo de sus cuadros, habitados eso sí, por aquellas figuras cónicas, circulares, romboideas, cuadradas, rectangulares que tanto caracterizan la obra de Diciervo y que componen un complejo y frágil equilibrio.

Es que parece ser ese camino el sello de este sensible artista; el mismo que expuso individualmente por última vez en 2016 y que permitirá comprobar que tiene mucho más para trasmitir y que su arte nunca deja de madurar. 
“Manda la tela. El tiempo que tardo en hacer un cuadro depende de lo que me va pidiendo”, asegura Diciervo. Es que es respetuoso del lenguaje y de la inspiración artística. En definitiva, de su pasión. No por nada define a la tela como “una amante celosa”.
 
"Hoy", 2018
 
Será que tiene claro que cada una de sus pinturas no son sino uno ensayo y una síntesis de la vida; un constante juego de equilibrio que se convierte en desafío cotidiano, en una utopía a la que tiende siempre, necesaria y espontáneamente.

Finalmente, vale destacar que en algunos de los cuadros que Diciervo expondrá en la Galería Rubbers, pueden descubrirse elementos que dialogan y que dan cuenta, al mismo tiempo, de un silencio que inspira.

Aquellos componentes, además, -metales y maderas- pertenecen a entornos alejados del arte. Sin embargo, Diciervo supo verlos e incluirlos de modo tal, que logró naturalizarlos en el mensaje poético que escribe con su pincel. Incluso, el soporte es, en algunos casos, la lona que suele tapar la carga de muchos camiones. Por lo que la sustentabilidad y la transformación también son cualidades que se identifican el quehacer de este artista virtuosamente incalificable.

3 de julio de 2018

Retrospectiva de Linda Romano Cassagnes en el Museo Isaac Fernández Blanco


La retrospectiva pictórica de Linda Casagnes -la más longeva de las artistas plásticas activas de nuestro medio- celebra su obra y la pone merecidamente al alcance del público en uno de los circuitos de museos y galerías más significativos de Buenos Aires.
Representa asimismo para el Museo Isaac Fernández Blanco la oportunidad de abrir sus puertas a las diversas expresiones estéticas y el sentir de los vecinos de las comunas más alejadas de su tradicional radio de labor barrial, extendiendo e irradiando su accionar institucional en toda la ciudad. 
Linda Casagnes vive y trabaja a sus 102 años en “Los Perales” (en los límites de Mataderos) como entrañable vecina del más significativo de los barrios de arquitectura social vanguardista de la década del 50 de nuestra ciudad.


La exhibición transcurre en un tiempo subjetivo arraigado a los sueños acuñados por Linda Cassagnes durante su niñez en Venecia. Es un volver al pasado para tomar de aquellas ilusiones el impulso y trasladarlas al presente, sumergiéndonos en el constante movimiento de sus preciados canales, cuyo juego de líneas rectas y ondulantes se refleja en el lienzo en forma de paisajes y personalidades de la ciudad. Fue allí donde tuvo el primer contacto con el arte plástico, musical, y literario. Inmersa en este mundo de recuerdos da vida en sus obras a los episodios y personajes más famosos de “La Divina Comedia” de Dante, novela que su padre le narraba cada noche antes de dormir. 

Con trece años de edad, debido al avance del régimen fascista, emigra a la Argentina junto con su familia y se establece en La Pampa, donde -a pesar de diversas dificultades continúa con su pasión, la pintura.
A su mayoría de edad se traslada a la ciudad de Buenos Aires donde integra el Círculo de Bellas Artes, indagando en diferentes movimientos y estilos artísticos. Esta diversidad, plasmada en obras de raigambre impresionista, surrealista, cubista, abstracta o planimétrica, se ve unificada a su vez a través de la representación de la figura femenina y la dramatización de los colores cálidos. 

Creadora de formas, en su obra fusiona lo abstracto con lo onírico lo que denota la libertad de sus pinturas y la belleza de las mismas. Los personajes geométricos, carentes de rostro, nos invitan a reflejarnos e identificarnos con cada uno de ellos, mientras que los matices metafísicos permiten introducirnos en el pensamiento de la artista y de esta manera comprender la fuerza que imprime en cada trazo. Un vigor que nos vislumbra la vitalidad y la pasión que, aún con 102 años, mantiene a Linda activa, creando y enseñando que lo infinito está en la esencia.


“Mujeres Infinitas” es una exhibición coorganizada con la Secretaria de Cultura de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco del espacio que el Museo Isaac Fernandez Blanco brinda anualmente a su Asociación de Amigos (AMIFEB) para la realización de actividades artísticas y de extensión comunitaria, muestra que representará seguramente la primera de una serie de actividades conjuntas entre estas entidades.
 
La muestra estará en exhibición del martes 3 al domingo 15 de julio y se puede visitar de martes a viernes de 13 a 19 hs. y sábados, domingos y feriados de 11 a 19 hs. en el Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernandez Blanco, sede Palacio Noel, Suipacha 1422, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Lunes cerrado. Entrada general: $30. Bono contribución: $10. Miércoles gratis.

2 de julio de 2018

Vasari presenta “...más allá de la Patria soberana!” del artista José Garófalo



Vasari presenta “...más allá de la Patria soberana!”, exposición individual de José Garófalo. 
Artista fundamental de la escena under porteña en los años 80, su obra se desarrolló atravesada por el trabajo colectivo y el cruce de lenguajes.
Lo popular, lo narrativo, lo místico y lo político son ejes centrales de su trabajo. En esta muestra Garófalo revisita el paisaje, una iconografía que recorre toda su producción, pero despojado ahora de las transparencias y superposiciones que lo caracterizan.
Entre la construcción del paisaje nacional y la representación de paisajes interior, llanuras y cielos cargados parecen desplegar en la espesura del óleo sobre la superficie la tragedia y el romanticismo de sus imágenes, de la seducción al espanto.
La exposición, acompañada por un texto de Alejo Ponce de León, permanecerá abierta hasta el viernes 27 de julio de 2018 y se puede visitar en Esmeralda 1357, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Gran inauguración del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires


El proyecto del nuevo Museo de Arte Moderno de Buenos Aires -que ha sido elaborado por los arquitectos Carlos Sallaberry y Matías Ragonese del estudio M/SG/S/S/S (Manteola/ Sánchez Gómez/ Santos/ Solsona/ Sallaberry/ Vinson)- se construyó sobre la última ampliación de 2010 del arquitecto Emilio Ambasz. En el curso de una larga historia, iniciada en 1956 cuando Rafael Squirru fundó este gran Museo público de la Ciudad de Buenos Aires, el Museo de Arte Moderno funcionó temporariamente en el Teatro San Martín, entre 1960 y 1989,  hasta que en éste último año logró establecer su sede permanente en el edificio de Avenida San Juan 350, antigua Tabacalera Piccardo, que el Arq. Santiago Sánchez Elía reformó durante la gestión del director Roberto del Villano. Décadas después, la directora Laura Buccellato gestionó la gran donación del proyecto del Arq. Ambasz, a partir de la que se impulsó la última gran ampliación edilicia de 2010 y la incorporación al museo de los dos predios lindantes.

 
Disdeño del arquitecto Emilio Ambasz
 
Gracias al nuevo proyecto, que se inaugura el próximo 12 de julio con el importante apoyo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se duplicarán sus salas de exposiciones, renovará y ampliará su circulación interna e incorporará una tienda-café, una nueva sala de educación y, hacia marzo 2019, una nueva biblioteca. El público podrá así disfrutar de un espacio completamente nuevo de 11.000 m² de superficie.
 

Fachada del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires 2018 
 
Para celebrar este momento histórico, el Museo de Arte Moderno abrirá por primera vez una única exposición monumental en todas sus salas. “Historia de dos mundos: Arte experimental latinoamericano en diálogo con la colección del MMK, 1944-1989”, está organizada y curada por el museo en colaboración con el Museum für Moderne Kunst [Museo de Arte Moderno], de Frankfurt, e incluiye unas 500 obras de 100 artistas, pertenecientes a colecciones públicas y privadas de Latinoamérica, Europa y Estados Unidos. La exposición marca otro acontecimiento histórico: por primera vez una colección de un museo europeo abre sus puertas para que sus obras sean revisitadas por curadores de arte latinoamericano. Estará abierta del 13 de julio al 14 de octubre de 2018.
Hacia fin de año, entre noviembre y diciembre, el museo continuará con su dinámica programación con más de 5 exposiciones en simultáneo, entre las que se dedicarán 1200 m² a la exhibición de su patrimonio: la colección de arte moderno y contemporáneo argentino más importante del país.

El MALBA exhibe fotografías de Cindy Sherman y Richard Prince por primera vez en Argentina


Cindy Sherman. Untitled #93, 1981 (Sin título Nº 93)
Impresión cromogénica, 61 x 122 cm. Colección Astrup Fearnley
 
MALBA presenta por primera vez en la Argentina un conjunto de fotografías de Cindy Sherman (Estados Unidos, 1954) y Richard Prince (Panamá, 1949), dos referentes de la fotografía contemporánea, cuya obra revolucionó los cánones del medio artístico en la segunda mitad del siglo XX.
 
Dividida en dos grandes salas, la exhibición contrapone los estilos de ambos artistas a través de una selección de 34 fotos -la mayoría de gran formato-, pertenecientes a la colección del Museo Astrup Fearnley de Oslo, que desde su fundación en 1993 se ha focalizado en reunir una vasta producción de referentes del arte contemporáneo internacional.
 
Richard Prince. Untitled (Cowboy), 1997 [Sin título (Cowboy)]
Fotografía en Ektacolor,126 x 193 cm. Colección Astrup Fearnley 
 
Con la curaduría de Gunnar B. Kvaran (director del museo noruego) y Victoria Giraudo (jefa de curaduría, MALBA), se incluyen las series más representativas de sus carreras producidas desde fines de los años setenta hasta la fecha, como Cowboys y Spiritual America -con Brooke Shields- de Richard Prince y Untitled Film Still y History Portraits con los célebres autorretratos de Cindy Sherman.

Cindy Sherman y Richard Prince son dos de los artistas contemporáneos más notables de la cultura norteamericana, surgidos del movimiento conocido como la Pictures Generation (Generación de la Imagen), que comenzó a gestarse a mediados de los años 70 en la escena neoyorquina, constituido por artistas que trabajaban con la idea de la apropiación de imágenes de la cultura popular y de los medios masivos de comunicación. Figuras clave del movimiento, Sherman y Prince son maestros de la crítica social y de la transformación en el medio fotográfico.

Cindy Sherman. Untitled #216, 1989 (Sin título Nº 216)
Fotografía en color, 222 x 143 cm. Colección Astrup Fearnley 
 
La exposición se puede visitar hasta el 29 de ocubre de 2018 en el nivel 2 del MALBA, Av. Figueroa Alcorta 3415, Buenos Aires, Argentina.

El ilustrador Rodolfo Fucile expone en la galería de arte del Banco Nación


Rodolfo Fucile, de la serie "Sujeto experimental 2"
La galería de arte “Alejandro Bustillo” del Banco de la Nación Argentina presenta “Intuiciones”, una muestra de dibujos del ilustrador Rodolfo Fucile.
En palabras del autor, “los dibujos que aquí se exponen comparten en su mayoría un mismo procedimiento. Nacen del juego formal, de la combinación de líneas y manchas, de elementos abstractos. Pero como yo soy un dibujante figurativo, siempre ando a la pesca de cabezas, de bichos, de objetos reconocibles que me ayuden a contar una historia.”

La inauguración será el martes 3 de julio a las 12 horas y puede visitarse de lunes a viernes de 10 a 15 horas en el hall principal de la casa central del BNA (Avda. Rivadavia 325, CABA) hasta el  lunes 30 de julio, inclusive.

1 de julio de 2018

El escultor, abogado y escribano Norberto Estrin está inaugurando una nueva muestra en Arcimboldo Arte Contemporáneo


Troncos y ramas encontradas son la materia prima de la obra de Estrin. Cuerpos mutilados, arrancados de su hábitat. Pedazos de madera de diversas formas y tamaños con las que dialoga, explora, interpela e interviene con metales, pigmentos y colores arrancándoles nuevos significados, formas y sentidos.
 
“Comencé a trabajar con Norberto Estrin hace tres años y presentamos su exposición titulada Diálogos en la diversidad, en el Centro Cultural Borges. Allí,  el material orgánico de los troncos elegidos dialogaba con hierro, ese elemento industrial con el que convivimos.
Hoy mostramos parte de su serie Otros recorridos en Arcimboldo Arte Contemporáneo y vemos sus tallas directas que interaccionan con la pintura y a ésta interpelando profundamente a la madera.
Dejo constancia que también en otras oportunidades hemos exhibido Libros de Artista los que han sido especialmente elogiados por críticos y colegas” expresa Pelusa Borthwick.
 
Por otra parte, Norberto nos dice: "... Selecciono pedazos de árboles, sus troncos, ramas y raíces que luego corto y entonces comienza el proceso de resignificación de la madera.  Mis diferentes estados anímicos inconscientes -agrega-  conducen el material a un nivel de significación distinto a su mera presencia vegetal. Siento allí a la madre tierra y a la naturaleza, en todo su esplendor..."
 
Norberto E. Estrin nació en Buenos Aires. Es abogado, escribano y doctor en notariado. Inició estudios de escultura con Osvaldo Decastelli, con quien continúa haciendo clínicas. Ha participado de salones, exposiciones colectivas e individuales.

La muestra inaugura el martes 3 de julio a las 19 hs. y se puede visitar hasta el viernes 27 de julio, de lunes a viernes de 16 a 19 hs., en Arcimboldo Arte Contemporáneo, Reconquista 761, depto. 14, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 

La Colección Fortabat presenta "Vida de pintor. Carlos Alonso"


En el año de su décimo aniversario la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat profundiza su compromiso con el arte argentino y presenta a partir del 3 de agosto de 2018, "Vida de pintor. Carlos Alonso". 
La exposición reúne un gran número de obras resultado de la constante reflexión del artista acerca del hacer del pintor y sobre la pintura en sí misma. Estas obras, seleccionadas por Carlos Alonso, introducen a la historia y vivencias de Vincent Van Gogh, Auguste Renoir, Gustave Courbet, Lino Enea Spilimbergo, entre otros; y nos acercan al mundo interior del artista. Su aguda mirada invita a recorrer la vida de los pintores: la propia y la de maestros de todos los tiempos.

El pintor caminante, 1991, óleo sobre tela, 200 x 200 cm. Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat. Foto: Estudio Pedro Roth 
 
(...) "Yo mismo me he preguntado, por qué esta tendencia a revivir a partir de obras de otros autores; por qué esta necesidad de apoyarse en obras del pasado, ya consagradas y respetadas. Puedo decir que es la necesidad indudable de ese respaldo para poder pegar un salto, sin que la aventura sea un salto al vacío; sentir que uno es parte de una cadena, un eslabón de una cadena, que viene de atrás y que uno aspira que siga para adelante; una forma de tomar aliento, de tomar fuerza, bebiendo en fuentes que uno considera legítimas y aún llenas de savia, de vitalidad y de potencia." Carlos Alonso. (Emilio A. Stevanovitch, “Nota biográfica”, en Carlos Alonso, Buenos Aires, Ediciones de Arte Gaglianone, 1986, p. 9). 

Viejo pintor, 1980, acrílico sobre tela, 150 x 150 cm. Propiedad del artista. Foto: Gio Croatto 
 
Carlos Alonso irrumpió en el panorama artístico de los años 60 del siglo XX con vigor inusitado. Su producción participa de las vertientes neofigurativas que desestructuraron el concepto de representación por el de la gestualidad del informalismo, la simultaneidad de la imagen, el uso de la narrativa fílmica, del cómic, del pop, la ruptura del plano y el color independizado del dibujo. Todos estos elementos, que se conocerán como Nuevo Realismo, se integran armónicamente en su producción, en la que el signo reemplaza a lo descriptivo otorgando a la obra una función esencialmente simbólica.

Desnudo, 1986, óleo sobre madera, 100 x 150 cm. Propiedad del artista. Foto: Gio Croatto
 
A partir de 1944 realizó sus estudios en la Academia de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Cuyo. En 1950 viajó a Tucumán y formó parte del grupo de Spilimbergo en la universidad de esa provincia.
En 1957 ganó el Primer Premio del concurso para ilustrar la segunda parte de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra (la primera parte había sido ilustrada por Salvador Dalí). En 1968 viajó a Florencia para trabajar en las ilustraciones de la Divina Comedia, de Dante Alighieri. En 1969 comenzó la serie Lección de anatomía, variaciones sobre la obra de Rembrandt que tienen como trasfondo la ejecución del Che Guevara y las fotos en las que se lo exhibe muerto sobre una mesa de cemento. 

Manta Salteña, acrílico sobre tela, 250 x 150 cm. Propiedad del artista. Foto: Dolores Marimón
En los 60 comenzó una importante vertiente de su obra en donde la simbiosis vaca-hombre y la violencia sobre el cuerpo son recurrentes. Se inició con tres collages de 1965, contemporáneos de las ilustraciones que hizo para El matadero, de Esteban Echeverría. En 1972 retomó el tema, que expuso en 1973 en la Galería Giulia, de Roma, y en abril de 1976 -un mes después del golpe de Estado- presentó en la Art Gallery International la muestra titulada El ganado y lo perdido. Ese año se exilió con su hijo y su esposa en Roma. En 1977 desapareció su hija Paloma. En 1981, Alonso regresó a la Argentina y al año siguiente, se instaló en la provincia de Córdoba, donde reside hasta la actualidad. Desde su regreso, expuso en múltiples muestras en galerías e instituciones del país y el exterior, y obtuvo numerosas distinciones. Participó de la Bienal de La Habana de 1984, donde obtuvo el Premio Orozco, Rivera y Siqueiros.
En 1990 expuso en el Museo Nacional de Bellas Artes El pintor caminante, obras referidas a la vida de Van Gogh. Realizó el mural Con los pies en la tierra para los lunetos de la cúpula de Galerías Pacífico en 1994. Actualmente reside y trabaja en Unquillo, Córdoba.

Mesa de trabajo, 1980, óleo sobre tela, 100 x 100 cm. Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat. Foto: Estudio Pedro Roth 
 
La muestra puede visitarse hasta el 7 de octubre de 2018 de martes a domingos de 12 a 20 hs. en el primer piso de la Colección de Arte Amalia Lacroce de Fortabat, Olga Cossettini 141, Puerto Madero, Buenos Aires, Argentina.
Valor de la entrada: tarifa normal: $100 y  tarifa reducida de $50 para menores de 12 años, jubilados, estudiantes y docentes. Miércoles: tarifa normal $50 y acceso gratuito para menores de 12 años, jubilados, estudiantes y docentes con acreditación.