30 de agosto de 2017

La Fundación Beethoven presenta la exposición "Mnemósine" en la que Benito Laren acompaña el trabajo de Luis Altieri, Eduardo de la Torre, Eugenia Petre y Vittorio


Con el compromiso de acompañar y potenciar los objetivos de Fundacion Beethoven, nace el proyecto “Aire” generando un nuevo ciclo expositivo 2017 para promover artistas que trabajan dentro de las artes plásticas y visuales. El proyecto “Aire” consiste en un conjunto de muestras anuales para promover a a artistas con menor visibilidad, que serán impulsados por artistas consagrados, potenciando así sus obras.


En la presente exposición contamos con el apoyo generoso de Benito Laren que acompaña el trabajo realizado por Eugenia Petre, Eduardo de la Torre, Luis Altieri y Vittorio.
Con una selección de 18 obras en sala y una intervención en el Foyer por parte de Eugenia Petre, se muestra el ritmo generado por los diferentes lenguajes plásticos, soportes y técnicas que enriquecen el recorrido al espectador y lo introducen en Mnemósine.
Esta exposición posa su mirada sobre los cuatro elementos de la naturaleza bajo metáforas del áperion. Entre sueños la diosa Mnemosine como una musa, despliega sobre los artistas las significaciones originarias, inspirándolos para la creación de estas obras; intentando sumergir al espectador en la conciencia de su propio fluir dinámico y armónico. Equipo Curatorial: Magdalena Lamberti, Marina Miño y Vanesa Catellani.


Luis Altieri es un artista plástico formado en distintas áreas del pensamiento y la práctica de las filosofías orientales. También aborda técnicas occidentales orientadas al autoconocimiento e instruye en varias de ellas. En arte tiene una larga formación en dibujo con modelo vivo en la Asociación Estímulo de Bellas Artes. Realizó talleres con Carlos Terríbili, Carlos Tessarolo, Pérez Celis y Víctor Chab. Nació en Buenos Aires el 9 de Julio de 1962 y ha participado de numerosas  exposiciones nacionales e internacionales. En sus trabajos se pueden observar composiciones libres y cargadas de confianza. Los colores de sus obras fluyen sobre el papel y éste sobre el lienzo. La técnica combinada que utiliza, de collage y pintura, le permite expresar con texturas las distintas densidades de los cuerpos, que se van liberando a medida que la persuasión energética de los colores y las insinuantes prefiguraciones parecen encontrar para cada espectador un signo, que termina despejando las dudas de la mente; por fin un equilibrio de polaridades termina por cerrar una imagen escondida que se oculta en la precisa equidistancia entre ella y nuestro mundo interior.


Eduardo de la Torre. Hiperrealistas, surrealistas y barrocas se podrían definir sus obras. Se tituló en ciencias de la biología en la Universidad de Buenos Aires, para luego volcar toda su energía e intelecto al arte. Se capacitó con el maestro Oscar Correa quien lo ha influenciado. Eduardo de la Torre nació el 26 de setiembre de 1959 en Buenos Aires y realizó numerosas muestras colectivas en espacios de la ciudad.
Se percibe en su estilo alguna galantería con la estética surrealista, por el carácter flotante de los cuerpos en paisajes oníricos, de cielos y fondos limpios y amplios, atravesados por una energía ascendente. A la vez la definición clara y realista de los personajes, y la presencia de arquetipos, aportan una fisiología que la obra tienta a descifrar. El artista se vale de la geometría, y utiliza figuras que funcionan como polinomios de la emoción; con precisión termina de entregar su mensaje de manera concisa, casi material.


Los lienzos de Vittorio (Víctor Manuel Gancedo), decididamente surrealistas, encuentran su expresión en la recopilación del azar, característico de este estilo. Junto con sus composiciones apaisadas, el manejo inductivo del horizonte invita a pensar hacia adelante. La obra conduce a reflexionar, y al instante que su atmósfera cobra vida, se perciben los significantes que el artista dispone de manera tal, que los significados sitúan al espectador en un lugar futuro pero conocido. La relación del artista con el porvenir se expresa a través de una delicada nostalgia del presente, construyendo así un momento para pensar. Vittorio, nació en Mar del Plata el 29 de julio de 1974. Realizó la carrera de diseño de muebles e interiores en Chile, y luego se formó en pintura y paisajismo en el taller del maestro Néstor Villar Errecart. Participó en múltiples exposiciones en Buenos Aires y en su ciudad.


Compuestas de formas limpias sobre fondos planos, se presentan las obras de Maria Eugenia Petre a través de una abstracción pura y perfecta. Las imágenes absolutas no refieren a signos, sino a una imagen concisa pero indeterminada de la esencia.
Válidas por sí mismas, estas formas, dotadas de una geometría natural, se hacen posibles en la mente del espectador por su carácter directo y honesto, que no se dirigen a rincones de la emoción, sino que actúan sobre las factibilidades de la mente. Las obras parten del dibujo de piedras, a las cuales la artista intenta despojar de su carga orgánica, para luego pasar estas imágenes al lienzo, que dará trascendencia al color y a las formas ideales, eternas.
María Eugenia nació el 20 de abril de 1980. Es licenciada en museología, cursó artes visuales y realizó múltiples talleres de pintura. También se desempeña en el campo del diseño escenográfico y la dirección artística. Desde 1999 participa en muestras conjuntas e individuales en Buenos Aires.

La muestra se puede visitar hasta el martes 31 de octubre en el espacio de arte sala expositiva de Fundación Beethoven, ubicada en Av. Santa Fe 1452, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La obra de Adrián Paiva se expone en la galería de arte del BNA


El viernes 1° de setiembre a las 12 horas, la galería de arte “Alejandro Bustillo” inaugura la muestra “No bien me tranquilice” del pintor Adrián Paiva.
Sin título, óleo sobre tela, 2017
Este artista, sereno pero constante al igual que las aguas que bajan del río, supo ganarse un lugar destacado en el escenario de la plástica de Buenos Aires. Su obra, premiada en los salones más concurridos del circuito, nos revela una mirada atenta del paisaje de la ribera. 
La muestra se podrá recorrer hasta el 29 de setiembre, con entrada gratuita, de 10 a 15 horas, en el hall central del Banco de la Nación Argentina, ubicado en la planta baja de  Rivadavia 325,  Ciudad Autónoma de Buenos Aires,

28 de agosto de 2017

Nueva muestra en Móvil: "Cámara" de Elena Dahn


"Cámara",  el último proyecto de Elena Dahn es una video-instalación que explora las tensiones entre la artista y su obra a través de un intenso desafío físico que hace transitar a su trabajo de la pintura a la escultura, y de la escultura al registro performático. Sugerente y fiel a su investigación sobre el carácter cambiante de la forma, su integración a los espacios, los vínculos entre obra y cuerpo y entre movimiento y creación, su trabajo comparte con el espectador la intimidad de un proceso que lleva al límite su propia materialidad.

Elena Dahn (Buenos Aires, 1980) es egresada de la licenciatura en comunicación social y estudió artes visuales en la Universidad de Buenos Aires, así como en destacados talleres y clínicas de artistas, entre los que se encuentran Miguel Harte, Emiliano Miliyo y Marina De Caro. En 2009-2010 realizó el Programa para artistas en la Universidad Di Tella, bajo la tutoría de Jorge Macchi. En 2011 obtuvo una beca de la Fundación MNSEN y realizó un programa de posgrado en el departamento de escultura del Royal College of Art, Londres. Entre sus exposiciones individuales se destacan: Rompimiento, galería Del infinito, 2014; Heterotopour, galería Mite, 2012; Dócil, glería Ruth Benzacar, 2010. Ha participado en numerosas muestras colectivas, entre las que se destacan: Epsilon, en el Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, 2016; Seduction of a Cyborg, en galería Barro, Buenos Aires, 2016; V, en Artemisia gallery, Nueva York, 2015; PLC (Punto, línea, curva), en el Centro Cultural Borges, Buenos Aires, 2011; Romántico, en Fundación Proa, Buenos Aires, 2014; Calle e Rua,  en A Gentil Carioca Art Gallery, Rio de Janeiro, 2011. Elena Dahn es representada por María Casado Home Gallery.

La muestra se puede visitar del 26 de agosto al 11 de noviembre de 2017 en Iguazú 451. Parque Patricios, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Horarios de apertura: viernes y sábados de 15 a 19 horas u otros horarios por cita previa.

Arte, tecnología, sustentabilidad y solidaridad en BADA 2017


Acompañada por algunos de los 250 artistas que estarán presentes, Ana Spinetto Producciones anunció la sexta edición de BADA, la feria de Arte Contemporáneo que innovó en la forma de comercializar arte en nuestro país con su formato de “venta directa de artista”.
Alfredo Segatori y Benito Laren
En el pre-lanzamiento de esta 6ª edición estuvieron presentes varios artistas: 
Benito Laren, que llevará a BADA la mística de su “Larenland” y “figurines” muy particulares.
Milo Lockett, con nueva obra especialmente para BADA.
Ricky Crespo, que permanentemente rompe sus propios prejuicios para crear obras de alto impacto visual.
Gaby Pérez, que exhibirá una síntesis de obras de años anteriores; pura expresión, fuerza y color en cada una de sus pinturas.
Vero Rossi, que este año se anima a grandes formatos; sigue con su técnica primorosa de puntos minúsculos y pequeñas líneas que van creando otras formas, composiciones de una elaboración colosal; los colores protagonistas: negro, amarillo y blanco.
Ana Lía Werthein y Ana Spinetto 
Ana Lía Werthein, una artista inspirada por “la poesía de nuestro campo”, que en cada obra revaloriza una de las actividades clave para el desarrollo de nuestra sociedad. Presentará horizontes de campo muy particulares y, especialmente, una mega instalación con silobolsas -según la artista, “un lienzo a ser intervenido”- auspiciada por IPESA.
Alex Braña lleva a BADA paisajes de ciudades y sus puertos.  Elige puertos por su “mensaje escondido” en el movimiento de entradas y salidas de gente y objetos, movimiento que requiere una planificación a partir de querer llegar a un destino; expresa el mundo de toda esa gente (invisible) que trabaja para que otros puedan salir y llegar.  Presentará puertos de la Argentina como una forma de revalorizar lo nuestro.
Soledad Miguens  llega a BADA por primera vez.  Presentará producciones de arte digital, paisajes de campo recreados con tecnología y pigmentos.  El campo representa sus raíces; comenzó interviniendo fotos y actualmente concibe unas producciones extraordinarias utilizando diferentes técnicas y arte digital.
Carlos Baldas
Carlos Baldas, con sus  inconfundibles esculturas de cemento; utiliza bloques Retak de cemento artificial que patina con óxidos, tierra, etc.  La temática que lleva a BADA trata sobre “parejas”, “duos”, el equilibrio de dos.
La escultora Irene Mayer presentará pinturas pero especialmente, esculturas realizadas en hierro y cemento.  Adora trabajar con soldadora y chapa.
Patricia Garrido, socióloga y artista plástica, tiene una percepción muy sutil del hombre y el espacio; presenta destacadas instalaciones esculturales con forma orgánica que representan al hombre y la naturaleza; seda plegada a mano con luces internas que cambian de color y “dan vida” a la estructura.
Mariana y Diego de “4 manos 2 cabezas”
Mariana y Diego de “4 manos 2 cabezas” “sacan la historia de adentro de los barcos” (lo que mostraron en ediciones anteriores) y presentarán “relatos escultóricos” de diferentes etapas de la vida: la inocencia de la infancia, ilusiones y miedos, alguna etapa trágica…  Seres alados serán los protagonistas de estas “historias”.
Ángeles Castro Corbat lleva a BADA sus imponentes vasijas de cerámica, de una manufactura exquisita y colores atractivos.  Además, unas pequeñas vacas sonrientes.
Sofía Bengolea (pintura) y Camila Vilar (dibujo con grafito) representan a la generación de artistas más jóvenes.
Lean Frizzera (street art) estará pintando grandes murales “en vivo”, acompañado por Nacho Violini, que realiza esculturas en bronce de “Giuseppe Dínamo”, el robot que caracteriza los murales de Frizzera.
Alfredo Segatori (street art) también pintará en vivo; mostrará el “paso a paso” del arte urbano.  A no perderse ni un minuto de su arte!
Deborah Silberman -artista y psicóloga- que dio un pequeño adelanto acerca de la “Sobremesa” que va a presentar junto con la tana Degiovanni Bones: mesas intervenidas que serán el escenario de diferentes performances en las que “pasarán cosas” tal como en las sobremesas familiares… y el público será invitado a participar…  ¡A prepararse!
Tilt Brush de Google en BADA 2017 (pintar en 3D en un “mundo virtual”)
En la 6ª edición de la feria, la tecnología tiene un papel protagónico. El público podrá disfrutar experiencias novedosas de la mano de DELTA3, que mostró un “avance” de lo que será la experiencia de crear obras 3D con Tilt Brush de Google: con un casco que transporta “a otra dimensión”: el visitante puede crear producciones 3D con un pincel y pigmentos “virtuales”.  Y también presentará recorridos de realidad virtual por destacados museos de nuestro país con la tecnología 3D Matterport, gracias al auspicio de Boston Seguros.
Cía. Garbach adelantó algo sobre la “performance lumínica” que está desarrollando con la colaboración de la Cooperativa de Reciclado El Ceibo (integrada por ex cartoneros que hoy son recuperadores ambientales), que proporciona material de desecho para ser reciclado en esta obra.  Será un homenaje a Juanito Laguna, el personaje de las obras de Antonio Berni.  La propuesta se enfoca en el esconder, no mostrar “la basura”, la “sombra” de lo que no queremos que otros conozcan de nosotros…   Arte sustentable en BADA 2017. 
Sergio de Movimiento DARTE con las artistas Vero Rossi y Gaby Pérez
 
Nuevamente, Movimiento DARTE trabajó en la creación de una edición especial de cuadernos “gemelos” para BADA: quien compre uno, estará donando otro a algún chiquito de escasos recursos, y así contribuir con el “derecho a la Educación” de todos los argentinos.  Este año, las tapas de los cuadernos se concibieron a partir de un concurso de dibujo para chicos de entre 6 y 12 años de Buenos Aires; un jurado eligió 42 dibujos ganadores y, luego, artistas de BADA los “reinterpretaron” y crearon sus propias producciones.  Los cuadernos tienen en tapa y contratapa ambas creaciones.  Los “cuadernos gemelos” se donan a la Fundación Ruta 40 para que los distribuya en localidades del país que más los necesitan.  Vale destacar que la confección de los cuadernos la realiza el equipo de la Cooperativa La Juanita.

En BADA 2017, 250 artistas -consagrados y emergentes- presentarán sus más recientes creaciones de diversos tamaños y estarán a disposición para hablar con el público y contar qué los inspira, por qué usan determinada paleta, cómo eligen los temas de sus obras, etc.  Se podrán apreciar producciones de pintura, escultura, dibujo, arte textil y digital, fotografía, grabados, instalaciones, objetos intervenidos por artistas, así como body painting, performance y Arte Urbano “en vivo”. 
  
El Espacio Joven BADA 2017 exhibirá la obra de nuevos artistas plásticos que por primera vez se presentan ante el público.  Se trata de artistas emergentes, menores de 30 años, ganadores de concursos realizados en diferentes casas de estudio de nuestro país: UNA Visuales, UP-Universidad de Palermo y Buenos Aires Joven (dependiente del gobierno de la CABA).
Vale destacar que desde sus inicios, BADA estimula el fácil acceso del público al arte, entre otras cosas, con la posibilidad de comprar obras a precios muy accesibles.  Este año, se podrá adquirir obra boutique (20cm x 30cm) por hasta $2.000.
Además, el público podrá disfrutar de un espacio especialmente creado por Dolce Gusto para saborear el mejor café en un ambiente diferente, muy atractivo.
El formato de “venta directa de artista” llegó para quedarse y presenta una nueva alternativa al circuito tradicional de galerías. BADA es una feria de arte contemporáneo creada especialmente para facilitar la llegada de un público que no necesita tener profundos conocimientos de arte.

Para saber más sobre BADA, visitar:
Instagram: @BADA_oficial
FB: /Boutique de Arte
Twitter: @BADA_oficial

26 de agosto de 2017

Ciclo "Hablemos de Arte" en el CCK


La programación de las dos grandes exposiciones de Artes Visuales “Naturaleza. Refugio y recurso del hombre” y “Formas de violencia”, se complementa con un ciclo de charlas y
conferencias que propone nuevas miradas sobre los temas que abordan las obras. Intelectuales, artistas y curadores se reúnen para crear espacios de diálogo, debate y encuentro, con diversas aproximaciones.

Conferencias de Roberto Amigo, María Rosa Lojo, Carlos Pagni, Santiago Kovadloff, Luis
Castelli, Laura Isola, Alejandra Laera y Vera Waksman.

Domingo 27 de agosto a las 17 hs. en el auditorio 513: Paisaje y violencia por Roberto Amigo.
En el marco de la exposición “Formas de violencia”, el historiador del arte e investigador, Roberto Amigo, brindará una conferencia en la que expondrá cómo la representación de la naturaleza que define al paisaje americano está marcada por la violencia.
 
"Formas de violencia", cortesía prensa CCK, fotografía: Laura Szenkierman
 
Viernes 1 de setiembre a las 18 hs. en el auditorio 513: Barbaries argentinas: literatura e Historia nacional por María Rosa Lojo.
La escritora e investigadora María Rosa Lojo reflexionará sobre la exposición “Formas de
violencia” en una charla en la que repasará la narrativa nacional, desde El Matadero de Esteban Echeverría hasta la literatura de las nuevas generaciones del siglo XXI, para pensar la construcción de la Argentina a partir de dicotomías basadas en la negación del Otro. 
 
Sábado 2 de setiembre a las 17 hs. en la sala federal: Reflexiones sobre la violencia en Argentina por Carlos Pagni.
En el marco de la gran exhibición “Formas de violencia”, el periodista especialista en política, Carlos Pagni, brindará una conferencia en la que expondrá un análisis sobre distintas manifestaciones de la violencia en Argentina. 

"Naturaleza. Refugio y recurso del hombre" cortesía prensa CCK, fotografía: Bruno Dubner
 
Domingo 3 de setiembre a las 17 hs. en el auditorio 513: El dolor de la Tierra. Los desafíos de una nueva relación entre el hombre y la naturaleza por Santiago Kovadloff y Luis Castelli.
El filósofo Santiago Kovadloff y el director de la Fundación Naturaleza para el Futuro, Luis Castelli, brindarán una conferencia en el marco de la exposición “Naturaleza. Refugio y recurso del hombre” en donde indagarán sobre las posibilidades de pensar nuevos vínculos entre lahumanidad y el planeta Tierra.
 
Domingo 10 de setiembre 17 hs. en el auditorio 513: ¿Qué es la violencia? Algunas respuestas de la filosofía, la literatura y las artes visuales por Laura Isola, Alejandra Laera y Vera Waksman.
Como cierre de la exposición “Formas de violencia” tres especialistas del campo de las artes, la literatura y la filosofía, se preguntarán sobre el origen, las causas y consecuencias del concepto de la violencia analizando los lenguajes en los que la misma toma forma.

Todas las actividades son gratuitas con inscripción previa por cupos limitados. Inscribirse en: http://www.cck.gob.ar/ a partir del martes a las 12 hs de la semana correspondiente a la actividad.

24 de agosto de 2017

El artista argentino Ignacio Alperin expone en Washington


El artista internacional Ignacio Alperin abre "The Art of Rhythm" (el Arte del Ritmo) presentando más de 40 maravillosas obras de medios mixtos en las 3 plantas del excepcional espacio de exposición del Palacio de Justicia Federal en Greenbelt, Maryland, en los Estados Unidos (a pocos minutos del centro de la ciudad de Washington DC).

"Whatever Lola Wants" de Ignacio Alperin (2016). Acrílicos, tintas emulsionadas, pinturas a base de aceite sobre lienzo. Inspirado por la canción Whatever Lola Wants, particularmente como fuera interpretada por Sarah Vaughan y por Ella Fitzgerald
 
Ignacio Alperin nació en la Argentina y hoy llama a Buenos Aires su hogar, luego de años de haber vivido y exhibido en diferentes lugares del mundo.
Profundamente influenciado por el sonido del jazz desde sus inicios, el artista ha dominado hábilmente la improvisación artística en respuesta a los sonidos y el ritmo de la música que libera su sinestésica creatividad.

El artista afirma que se encuentra en un constante camino de exploración y desarrollo repleto de logros, así como de desafíos. El resultado es una fusión que explora los límites del color y de las formas dentro de una abstracción marcada, única por sus experiencias e individualidad, y marcada por un camino expresivo sin reservas.

Experimenta el arte de Ignacio Alperin, abraza los ritmos visuales y la magia pura influenciada por los sonidos del jazz, en el Palacio de Justicia hasta el 20 de octubre. 
Conoce al artista en la recepción que se realizará el próximo 7 de setiembre, de 17 a 18.30  hs. en el Palacio de Justicia del distrito federal de los Estados Unidos, 6500 Cherrywood Lane, Greenbelt, Maryland 20770. Entrada libre y gratuita.

21 de agosto de 2017

Memoria de la militancia gay argentina en una muestra de Hernán Marina


Cesta con rosas, 2017, hierro, boceto preparatorio
 
Henrique Faria Buenos Aires presenta la primer muestra individual de su artista Hernán Marina (1967), que se podrá ver entre el 23 de agosto y el 27 de setiembre, de lunes a viernes de 11.30 a 19 horas, en Libertad 1628, Buenos Aires, Argentina. Se trata de "Somos", una reveladora indagación en la historia del Frente de Liberación Homosexual de la Argentina, que se mantuvo activo entre 1971 y 1976, cuando se disolvió, poco después del golpe de estado. 

El nombre de la muestra alude directamente a Somos, la publicación clandestina del FLH de la que se editaron ocho números entre diciembre de 1973 y marzo de 1976. Somos funcionó como la voz del FLH que desde sus páginas se pronunció por la derogación de los edictos policiales, mantuvo intercambios con las feministas y con grupos de liberación homosexual del exterior y apostó a construir una teoría que, al mismo tiempo, confrontara la patologización médica y psiquiátrica de la homosexualidad en sus articulaciones de poder y justificara la potencia revolucionaria del deseo homosexual en el marco de las luchas en curso. 

Portada de la revista Somos N° 1, Buenos Aires, diciembre de 1973. Mimeografía sobre papel. 
Imagen: Archivo CeDInCI
En la muestra, Marina exhibirá las publicaciones originales de Somos, parte del acervo del CeDInCI (Centro de Documentación e Investigación de la Cultura de Izquierdas) junto a las piezas de neón que son su marca de estilo, inspiradas en la producción gráfica de la revista.
 
“Hace un tiempo Juan Pablo Queiróz me mostró materiales de su colección de publicaciones y archivos editoriales de los años setenta”, cuenta Marina repasando la génesis del proyecto. “Me llamó la atención la historia del FLH (Frente de Liberación Homosexual), que a través de la publicación Somos logró articular en sus contenidos cuestiones programáticas ligadas a las reivindicaciones homosexuales de aquel momento junto con las de grupos feministas y críticas a la cultura patriarcal en general. La revista surge al poco tiempo de una tentativa frustrada del Frente de integrarse a sectores de izquierda que veían a la homosexualidad como una ‘desviación burguesa’. Hay una fuerza pulsional en esa lucha y en ese intento de visibilización y legitimación social que me pareció pertinente rescatar”, concluye.

Third World Gay Revolution, 2017, neón frente negro, boceto preparatorio
 
En el texto crítico que acompaña la muestra, Fernando Davis observa que no es esta la primera vez en la que Marina compone su obra desde la investigación documental. “En Buenos Aires by Night (2001-2002) utilizó imágenes de la prensa gráfica, para referirse a las representaciones de la violencia mediadas por el dispositivo de la infografía y su inscripción en una determinada política de la mirada. En 2007 realizó el documental apócrifo Le Partenaire, recurriendo a material de archivo televisivo y en 2013, en su instalación Gestos y posturas, trasladó a piezas en neón diferentes imágenes y representaciones alegóricas del trabajo y el progreso, pertenecientes a la primera mitad del siglo XX”.
 
Marina explica también cómo tradujo la problemática de Somos al formato de obra para ser exhibido en la galería. “Desde lo visual, me atrajo particularmente cómo conviven en Somos (y también en las publicaciones de otros grupos con los que el FLH tenía vinculación a nivel internacional), cierta estética ligada a lo revolucionario más radical con representaciones del deseo que aparecen a través de dibujos de flores, frutas, pájaros y plantas. Un deseo que, aun en la clandestinidad, se abre caminos creando nuevas formas de lucha, comunicación y  simbolización”.

Somos, 2017, neón, boceto para instalación
 
Hernán Marina es artista visual y sociólogo. Su obra comprende numerosos formatos, como la performance, la intervención y la escultura. Participó en BP.17 Bienal de Performance (Buenos Aires, 2017), Naturaleza: recurso y refugio del hombre (CCK, Buenos Aires, 2017), Evento agua (en el marco de Yoko Ono. Dream Come True, MALBA, 2016), Marina / Rosales / Stoppani (Prisma Kunsthalle, Buenos Aires, 2015), Perceptus Mutantis (Museo da Imagen e Som, São Paulo, 2011), Remap 02 (Atenas, 2009), Cine y Casi Cine (Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid, 2007), entre otras exposiciones. 

Algunas de sus presentaciones y muestras individuales fueron: Hermes (Espacio Fundación Telefónica, Buenos Aires, 2014), Gestos, diagramas y posturas (Museo Castagnino, Rosario, 2014), Gestures and Postures (Ivo Kamm Zürich y Mirta Demare, Rotterdam, 2013), Helenismo (Mirta Demare, Rotterdam, 2009), Silencio (Galería Nueveochenta, Bogotá, 2007), Le Partenaire (Teorética, San José de Costa Rica, 2007), Coloso (MALBA, 2004-2005), Men’s Health (MAMBA, 2003). Recibió el Primer Premio Adquisición del 104º Salón Nacional de Artes Visuales (sección Instalaciones y medios alternativos, 2015), el Premio MAMBA Fundación Telefónica (2009), la Beca a la Creación Fondo Nacional de las Artes (2007), el Premio Konex, Diploma al Mérito (2002), el Premio Leonardo (Museo Nacional de Bellas Artes, 2002), entre otras distinciones. Su obra se encuentra en las colecciones del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, Fundación Telefónica de Argentina, Museo de Arte y Diseño Contemporáneo de Costa Rica, Fundación ARS TEOR/éTica (San José de Costa Rica), Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, Museo Castagnino+macro (Rosario) y Museo de Bellas Artes Dr. Juan R. Vidal (Corrientes).  

19 de agosto de 2017

Se presentó el catálogo de la exposición "Luis Felipe Noé. Mirada prospectiva"


El director del Museo Nacional de Bellas Artes, Andrés Duprat, el artista visual Luis Felipe Noé y la curadora Cecilia Ivanchevich presentaron el martes 8 de agosto el catálogo de la muestra "Luis Felipe Noé. Mirada prospectiva", que ya fue recorrida por 52.000 personas desde su inauguración, el 11 de julio, y que podrá verse hasta el 20 de septiembre.

"En las muestras importantes como esta, es nuestra política desde el museo hacer un trabajo paralelo de reflexión y edición, donde esté plasmada la propuesta curatorial, junto con otros textos anexos y una frondosa documentación de lo que se exhibió. Estas son fuentes para investigaciones futuras, con las que dejamos una traza bien marcada del recorrido, en este caso, de un grande como Luis Felipe Noé", sostuvo Duprat durante la presentación.

"Pese a que llevo hechas más de cien muestras individuales -comentó el artista-, esta exposición me ha emocionado como ninguna otra, porque cuenta bien todas mis incoherencias, el juego de distintos aspectos de mi obra, más allá del tiempo". Noé también agradeció "a todas las personas que participaron en este catálogo y a todos los que han escrito. Me he quedado sorprendido leyéndolo: ¡Qué inteligentes son mis amigos!".

Según explicó Ivanchevich, el catálogo "aporta una nueva mirada sobre la obra de Noé". "Nos dio la posibilidad de armar un documento que sea análogo a la exposición, pero también independiente", agregó. 

 
La publicación incluye un ensayo de Ivanchevich sobre la "estética del caos" de Noé pensada en términos científicos, culturales, artísticos y políticos; una selección de textos críticos sobre la producción del artista, y los artículos de la especialista Lorena Alfonso, que aborda la relación del artista con la palabra, y de la historiadora del arte alemana Lena Geuer, que tematiza el sentido del paisaje y la pintura de paisaje, a la que Noé se dedica desde 1975. "Los tres textos arman una cosmovisión sobre cómo Noé encaró, desde distintos puntos de vista, la problemática a lo largo del tiempo", sintetiza la curadora.

En la publicación, de 200 páginas, está documentado todo el cuerpo de obra que conforma la exposición. Incluye además una serie de textos sobre cómo Noé fue visto a lo largo del tiempo por críticos y artistas; una cronología de su vida y obra, y un recorrido sobre el modo en que ha encarado las instalaciones. Todos los textos están traducidos al inglés.

El catálogo está a la venta en las tiendas de la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes. Su precio es $400.

 
La exposición "Luis Felipe Noé. Mirada prospectiva", que se exhibe en el Pabellón de exposiciones temporarias del Bellas Artes hasta el 20 de septiembre, reúne pinturas, dibujos, instalaciones y libros realizados por Noé a lo largo de sesenta años, y pone el acento en las constantes y variables con las que el artista desarrolla su “estética del caos”, entre 1957 y 2017.

18 de agosto de 2017

Inauguración de nuevas salas en el Museo Fernández Blanco


Con una importante labor de restauración de obras y la apertura de las salas: “Integridad, proporción y brillatez: Arte y devociones dominicas en el mundo colonial” y “Con el sudor de sus rostros: artesanos y gremios en la Buenos Aires Colonial”, el Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco concluye la renovación integral museográfica en su sede dedicada a este período: el Palacio Noel en el barrio de Retiro.


Con la participación de una animada concurrencia, una visita guiada especial a cargo de los curadores y las palabras del director general de Patrimonio, Museos y Casco Histórico, Guillermo Alonso; del director del Museo Fernández Blanco, Jorge Cometti; de la representante de la Fundación American Express, Soledad Mato y del representante de la Orden de Predicadores, Fray Juan Pablo Corsiglia; se celebró el miércoles 16 de agosto el acto oficial de apertura de cuatro nuevas salas de exhibición permanente en el Palacio Noel, sede principal del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco, única institución de la Ciudad de Buenos Aires que investiga, conserva y exhibe la historia y arte del pasado colonial.

La inauguración de salas nuevas dedicadas al período colonial se realiza luego de una importante labor de investigación y restauración de piezas del acervo llevada a cabo por los equipos de la institución con el apoyo de la Fundación American Express a través de su subsidio internacional para la protección del patrimonio histórico, bajo el auspicio de la Asociación de Amigos del Museo, el impulso de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y la participación de la Orden de Predicadores de Santo Domingo de Argentina.


“El Museo Fernández Blanco es el único espacio donde podemos unir los retazos de un pasado virreinal, a través de testimonios artísticos generados por tres áreas geográfico culturales de influencia, el mundo Surandino, la cultura de la selva y la propia Buenos Aires como puerta del Atlántico, un lugar de entrada y salida, legal e ilegal, de paso y de promisión” relata con pasión el Lic. Jorge Cometti, director del museo.

El guión museográfico completo:
El cuarto mundo es un relato posible sobre nuestro pasado colonial.
Es también una lectura sobre el impacto que produjo en un mundo concebido occidentalmente como tripartito y jerárquico, de europeos, asiáticos y africanos, la irrupción de un cuarto espacio desconocido: América.
La lente se ajusta sobre los actores de la historia, igualmente ricos y complejos y el devenir de influencias culturales entre lo viejo y lo nuevo, entre lo conocido y el misterio, entre la realidad y la fantasía. Ya sea por imposición o sacrificio, por la conveniencia económica o la búsqueda desesperada de estrategias de supervivencia, los aventurados, los sometidos y los clandestinos, todas esas voces diversas contribuyeron a generar un producto original e irrepetible que se tradujo en todas las manifestaciones del arte hispanoamericano, el primer capítulo de nuestra identidad.
Buenos Aires, como pocas ciudades en Latinoamérica, ha borrado de manera vergonzante el paso de los siglos coloniales. El Museo Fernández Blanco es el único espacio donde podemos unir los retazos de ese pasado virreinal, a través de testimonios artísticos generados por tres áreas geográfico culturales de influencia, el mundo Surandino, fusión de los suyus incas con el imperio español, la cultura de la selva, un experimento jesuita sobre los pueblos guaraníes, moxos y chiquitanos y la propia Buenos Aires como puerta del Atlántico, un lugar de entrada y salida, legal e ilegal, de paso y de promisión.
 

Brinda especial marco a esta presentación la recuperación integral de la fachada del Palacio Noel, obra realizada por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
El Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco, sede Palacio Noel se puede visitar de martes a viernes de 13 a 19 horas, y sábados, domingos y feriandos de 11 a 19 horas en Suipacha 1422, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Entrada General $10. Bono contribución $10. Miércoles gratis.

El Museo de Arte Moderno de Buenos Aires presenta la exposición "Liliana Maresca: El ojo avizor. Obras 1982 – 1994"


Liliana Maresca y Ezequiel Furgiuele con Una bufanda para la ciudad, 1985.
Fotografía: Marcos López. Imagen: Archivo Liliana Maresca
 
Esta gran retrospectiva de la obra de Liliana Maresca recorre doce años de su producción artística, desde 1982 hasta 1994, año de su fallecimiento. La exposición curada por Javier Villa –curador senior del Moderno– parte de un trabajo de investigación que comenzó hace cuatro años, con el cual el Museo se propuso rendirle homenaje y recuperar la potencia de una artista sumamente necesaria para entender el presente, y así mantenerla vigente y accesible para todos.

Victoria Noorthoorn junto al curador Javier Viila y la hija de la artista
 
Victoria Noorthoorn, directora del museo, explica la relevancia de esta exposición en el catálogo que acompaña la muestra: “Hoy en día, cuando el rol social del artista se encuentra tan desvalorizado, es de particular importancia para el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires llamar la atención sobre una figura de quiebre en la historia del arte argentino, cuya práctica continúa interpelando directamente a nuestra sociedad con una obra sincera y a todas luces provocativa y desafiante”.
 
Javier Villa, curador de la exposición 
 
Liliana Maresca fue una figura emblemática para la escena de las artes visuales de los años 80 y 90, una de las constructoras más activas de esa comunidad artística interdisciplinaria gestada hacia el final de la última dictadura militar. Fue una artista cuya obra confrontó de manera crítica problemas centrales para la sociedad, como lo fueron la situación política del país en los años 90 y el VIH, que la afectó personalmente. En palabras del curador, “Maresca puso su propio cuerpo ante todo y, expandiéndose desde ese cuerpo a su entorno íntimo, a la escena artística y a la sociedad, tuvo la capacidad de captar y retransmitir como si fuese una poderosa antena aquello que era central y acuciante en un contexto agitado”.

A través de esta exposición y de su investigación previa, el Museo de Arte Moderno busca profundizar el importante trabajo realizado para la muestra "Transmutaciones" -primera retrospectiva de Liliana Maresca-, exhibida en 2008 en el Museo Castagnino+Macro, de Rosario, y en el Centro Cultural Recoleta, de la Ciudad de Buenos Aires. Por ello, en esta ocasión, se reconstruyen por primera vez cinco instalaciones para acercar al público la sólida práctica de la artista.

Sin título, de la serie “Liliana Maresca con su obra”, 1983. Fotoperformance.
Fotografía: Marcos López. Imagen: Archivo Liliana Maresca
Liliana Maresca nació en 1951 en Avellaneda, provincia de Buenos Aires. A principios de los años 80, comenzó a producir esculturas a partir del ensamblaje de basura que recogía de la calle. En estas piezas reflexiona sobre la tortura que pocos años antes padeció toda una generación, sobre el cuerpo de la mujer, la sexualidad y sobre el rol que debía ocupar el artista en la sociedad. Esto puede verse en la serie de fotografías que realizó en colaboración con Marcos López: “Liliana Maresca con su obra” (1983). Junto al mismo fotógrafo, la artista llevó a cabo otras tres series en 1984. Como afirma Villa: “El cuerpo de Maresca nunca será restringido o disciplinado, del mismo modo que los objetos que produjo en esos años no fueron estáticos o autónomos. Siempre pondrá el cuerpo para embestir su contexto en forma vital y vehemente; su cuerpo siempre estará presente y siempre mutará, como el cuerpo social muta, como la escena del arte muta, como sus objetos mutan”.
Durante esos años, Maresca amplió su trabajo: pasó del cuerpo individual a un pensamiento sobre el cuerpo social. Lideró una serie de proyectos colectivos que tuvieron como finalidad “poner el cuerpo en democracia” y volver a conectar el arte con la sociedad y la sociedad consigo misma. 

E. T. A, 1988. Ramas, bronce y madera laqueada. Fotografía Facundo de Zuviría. Colección Eduardo F. Costantini. Imagen Archivo Liliana Maresca
 
En 1987, Maresca recibió la noticia de que era portadora de VIH. Si bien desaceleró su producción durante dos años, al volver a la escena en 1989, lo hizo en forma enérgica.
Proyectos como No todo lo que brilla es oro, La Cochambre. Lo que el viento se llevó y Recolecta muestran un giro material en su obra, a partir del que trabajará con materiales orgánicos, como ramas de árboles, y otros tradicionales como el bronce.
Durante este período, la nueva coyuntura neoliberal y el SIDA constituyen el trasfondo de varios de sus proyectos, aunque Maresca nunca se referirá de manera directa a la enfermedad. Comenzará a elaborar imágenes arquetípicas, como la esfera y el cubo (vinculadas, respectivamente, a lo celestial y lo terrenal), pero también incorporará el color dorado, relacionado tanto con la alquimia, la transformación y la trascendencia espiritual, como con el dinero y la violencia capitalista, referencia que abarca desde la creciente pobreza en la Argentina (Recolecta) y la guerra por el petróleo iniciada en el Golfo Pérsico (Wotan Vulcano), hasta los genocidios aborígenes por el oro colonial (El Dorado).
 
Mascaritas, ca. 1994. Técnicas y medidas diversas. Archivo Liliana Maresca
En sus últimos tres proyectos volverá a aparecer con fuerza el ofrecimiento de su cuerpo vinculado a la comunicación con el otro.
En sus últimos años de vida, Maresca dibujó Mascaritas, que pueden entenderse como una reconstrucción simbólica de la comunidad que la acompañó durante su carrera y a lo largo de su enfermedad. Son obras surgidas de la tenacidad y la fragilidad de un cuerpo cansado; dibujos realizados con materiales simples, livianos y fáciles de manipular, canalizados por trazos rápidos, lineales, y colores estridentes. Son rostros cuyo principal destino es formar todos juntos una multitud. 


Javier Villa señala sobre la figura de Maresca: “Nos lega una forma de trabajo que expresa firmemente cómo pararse frente al arte, frente a la vida y a los otros, frente al tiempo y al contexto tanto político como personal”. Y continúa: “Una artista consciente de la importancia de su rol en la sociedad, que se entrega a ella, que denuncia, que evita la comodidad, la indiferencia y el egoísmo. Una obra que perdura tanto a través de los objetos y documentos que fueron preservados, como de su potencia y determinación sobre la necesidad de cambiar el mundo”.

La exposición está acompañada por un libro monográfico titulado "Liliana Maresca", con textos de Javier Villa, María Gainza y una cronología biográfica realizada por Laura Hakel. La publicación fue diseñada por Gastón Pérsico y Cecilia Szalkowicz e incluye todo el material exhibido en el Museo, además de obras inéditas, tales como fotografías de Alejandro Kuropatwa.
Esta exposición y su catálogo cuentan con el importante apoyo del Consejo de Promoción Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. 
La exposición se puede visitar de martes a viernes de 11 a 19 horas, y sábados, domingos y feriados de 11 a 2 0horas en Avenida San Juan 350, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. Entrada general: $30. Martes: gratis.

17 de agosto de 2017

La artista visual Marina de Caro presenta "El universo en un hilo" en el Centro de Experimentación y Creación del Teatro Argentino de La Plata


TACEC. El Centro de Experimentación y Creación del Teatro Argentino de La Plata presenta El universo en un hilo, ópera en tres cuadros y dos entreactos de la artista plástica Marina de Caro.
Sábado 19, domingo 20, miércoles 23, jueves 24 y viernes 25 de agosto a las 21 horas.
El universo en un hilo nace de un poema visual y de su lectura: una acción que da pie a la experiencia del cuerpo como caja de resonancia y que termina conjugando imagen, sonido, musicalidad y movimiento. 
 
El poema se propone como una ópera en tres cuadros y dos intermedios. Su comienzo nos ubica en un taller de tejido que se devela como un espacio de pensamiento y de creación a partir del saber femenino y de la imaginación. Las instrucciones de tejido, la propia sonoridad del trabajo, el mundo de las pequeñas acciones que se llevan adelante en la producción de las piezas van poco a poco manifestando su dimensión poética y utópica y, en su claridad y minuciosidad productiva, se develan como un vasto y reflexivo programa de pensamiento operativo para la acción.

Una acción que se reivindica en las voces de Ofelia, Mélisande y Margarita -figuras clásicas de la tradición operística- permitiendo, a su vez, que ellas se muestren ya no como figuras sumisas, que esperan y sufren por amor, sino en su dimensión creativa y hacedora, como figuras poéticas, políticas y utópicas, como constructoras de sentido con la capacidad para que sus actos pongan en marcha una transformación.

El universo en un hilo comenzó como propuesta para la Bienal de Lyon del 2010, curada por Victoria Noorthoorn. La intención del proyecto fue explorar una dimensión del cuerpo que De Caro aún no había trabajado: la sonoridad, el cuerpo como caja de resonancia. Ese fue el disparador para empezar a pensar en esta “ópera”. El proyecto para la bienal se transformó en una obra escultórica y la “ópera” quedó como un desafío para desarrollar en el tiempo.

La primera persona que apoyó la iniciativa fue Lizzie Weisse, regisseuse y maestra titular de Técnicas de Actuación y Práctica Escénica en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, quien aportó su mirada sobre el proyecto para poder evaluar si lo imaginado en diálogo con la ópera como género era posible, considerando la visita a un lenguaje desde una perspectiva ajena, como lo son –en este caso- las artes visuales.
Alejandra Aguado y Solana Molina Viamonte, que llevan adelante la organización independiente Móvil, dedicada a la experimentación en arte contemporáneo, acogieron este desafío dentro de su programa. Durante muchos meses, el proyecto fue sumando integrantes y avanzó  en equipo con la sonoridad y visualidad de esta propuesta hasta que fue presentada a Cynthia Edul, directora del TACEC, que lo incluyó en la programación 2017.
Teatro Argentino. Sala TACEC. Calles 9 y 53, La Plata.
Entradas: $ 100. Disponibles en la boletería del Teatro o a través de TuEntrada.com

16 de agosto de 2017

Arcimboldo Arte Contemporáneo presenta la exposición “Nocturnos” de Juan Nördlinger


Desde el martes 15 de agosto se puede visitar en Arcimboldo Arte Contemporáneo la exposición “Nocturnos” del pintor Juan Nördlinger. Se trata de pinturas en tela de lugares, personajes y situaciones reales e imaginarios de la ciudad. Permanecerá hasta el 8 de setiembre en Reconquista 761 - PB 14, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
  
Para presentar la reciente producción de Juan Nördlinger nos parece vital retomar una pregunta de Gilles Deleuze: “¿Qué quiere decir hablar de pintura?”… cuestión que el filósofo formulara a propósito, entre otros, de Van Gogh. Su inmediata respuesta reza: “precisamente formar conceptos que están en relación directa con la pintura y solamente con la pintura”.
Nuestro escrito se ampara en esta prescripción que ayuda a prolongar en lo discursivo la creencia de Juan Nördlinger: pintar es crear imágenes en y solo a través de la pintura. Porque incluso en el conocimiento de las estrategias artísticas contemporáneas, el conjunto de las obras que da lugar su exposición en Arcimboldo insiste en la práctica pictórica y en la exploración de su hacer específico. Un trabajo dedicado y delicado, un oficio que implica ritos y tabúes, una técnica en riguroso coajuste con sus materiales, una relación amorosa entre la corporeidad del cuadro y la pericia del artista.
De tal persistencia y concentración ha emanado una nueva densidad poética. Una cierta discontinuidad con el trayecto previo, que intentaremos develar muy cerca de las imágenes. Ellas operan a partir del ejercicio de la visión nocturna: un acontecimiento precario entre seres y entornos, y un desafío para quien se atreve a ampliar las fronteras de la luz visible.
Podemos perseguir en la superficie de la tela el lugar del pintor: primero flâneur, cuerpo en el tránsito de la noche, principalmente en su ciudad y de allí en otras. Un errante sin prisas, sin rumbo; su atención en disponibilidad percibiendo contrapuntos de sombras y luces, acopios de tonos, matices en acorde, reflejos fluviales, las huellas de diversos pasados. Luego, testigo de la nocturnidad, mirada encarnada, íntima… cómplice del clima onírico de una noche que se abre a lo real.

Y lo real pictórico podría ser esa “catástrofe que afecta el acto de pintar en sí mismo. (…) Al punto que sin ella el acto de pintar no podría ser definido” (Deleuze).

¿Qué puede significar esto? Existe para la pintura un antes del acto: es el caos del que surge la figura, ese aciago envés que germina en matriz, ese anclaje trágico que anuda el armazón. Sujeto del caos, el pintor, un poco más acá de lo invisible y un poco más allá de lo visible, conmovido ante la dilatada textura del mundo, situado en el umbral de sonidos intraducibles y de lenguajes aún inaudibles. Paul Klee decía: “Me parece, cuando la noche vuelve a descender, que no pintaré y que jamás he pintado.” Es aún oscuro cuando la mirada empuja la claridad en el acto de pintar. Y cuando se ha constituido la mirada, ya puede haber un secreto que donar a la contemplación. Con cuidado.
 
La mirada de Nördlinger conoce la dimensión de este “casi de noche”, ha experimentado en el descenso hacia lo oscuro la gama que no se extralimita y la claridad que asciende hasta punto de ceguera; temperaturas; colores irreprimibles cuando remontan la máxima gradación declinan morosos detonando penumbras. Entre esos dos confines labora el hecho pictórico  que exhuma del caos el color y la forma por un pincelada muy trabajada de trazos intensos. Sobre, entre, contra la pregnancia de los fondos con sus sutiles variables tonales se ritma el dibujo, geometría de lo informe, y se trazan sus líneas hirientes. La transparencia vincula los planos, el detrás y lo representado. Los artefactos figurativos se distribuyen en una composición estable y pausada incluso en sus recurrentes diagonales o sus superficies trapezoidales; solo aquí o allí, a veces protagónicas, ciertas aceleraciones dadas por la perspectiva o por la materialidad.
Lápiz, grafito, carbonilla, acrílico… lo gráfico y lo pictórico solicitan una contemplación en detalle para descifrarse como textura de la nocturnidad. ¿Es este el concepto que describe la sensación capturada en connivencia con un mundo casi silencioso?

Y sin embargo el secreto está a salvo; el parpadeo que reiteran las tinieblas quiebra los equilibrios en favor de esos fondos que avanzan inestables, expansivos, indiscernibles. Fondos que aparecen en los seres y las cosas, pero no pertenecen ni a los unos ni a las otras. Base geológica hecha de brumas que resguarda la idea de albedrío unida a la de designio. Diagrama.

“Si no existe el diagrama… eso que hace catástrofe sobre el cuadro, entonces ya no hay nada” (Deleuze)

Esmalte estallado sobre el cobre de la tela, mancha corpuscular en una dimensión abstracta, esquema, ley de funcionamiento, los fondos liberan la imagen de los clichés que podrían abrumarla: el fantasma de la fotografía, el espectro del género. Porque en la instantánea la visión se pierde en pos de obtener una vista y es preciso recuperarla al pintar. Ni paisajes urbanos, ni interiores, ni series, ni unidades, pero además… lo que, en definitiva, ponen en escena estos cuadros son estados intersubjetivos de la nocturnidad.
Rembrandt, Whistler, Hopper, Bacon… ¿qué  puede ser lo nocturno para un pintor?...
Dice Nördlinger: “Lo que sucede en la noche es lo mismo que acontece en la pintura: una transfiguración”. Deleuze asiente: una catástrofe en el acto de pintar es inseparable de un nacimiento. Es el origen mismo del color, de la pintura. Es quizás lo que algunos pintores desde siempre han buscado en la noche: “… me hace falta también una noche estrellada con cipreses ―quizá sobre un campo de trigo maduro…” (Van Gogh).
                                                                   Alicia Romero, Marcelo Giménez